La Línea de Financiamiento para la Inversión Productiva (LFIP) alcanzó en el último año a 98.080 firmas, que recibieron créditos por $ 411.678 millones, de los cuales $ 78.429 millones correspondieron a proyectos de inversión. Así lo difundieron hoy autoridades del banco Central de la República Argentina (BCRA), mediante un comunicado.
Esta línea destinada a para micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) se implementó al comienzo de la pandemia de coronavirus. Permite a las empresas acceder a financiamiento con una tasa de un 30% para la adquisición de bienes de capital y de un 35% para financiar capital de trabajo. Fue impulsada por el BCRA, junto con otros programas para dinamizar el canal de crédito al sector privado.
Diferenciando por grupo de entidades financieras, los bancos privados nacionales explicaron un 37% de los desembolsos totales, mientras que los públicos y los privados extranjeros lo hicieron en un 31%, hasta finales de marzo del mes pasado, según el último "Informe sobre Bancos" que publicó hoy la entidad monetaria.
Semanas atrás, el BCRA había fijado a los bancos la obligación de mantener hasta setiembre un saldo de financiaciones comprendidas en esta línea de, como mínimo, un 7,5% de sus depósitos del sector privado no financiero en pesos.
Según los resultados de la Encuesta de Condiciones Crediticias (ECC) correspondiente al primer trimestre del año en curso, los datos de entidades bancarias mostraron un sesgo hacia un leve incremento de la demanda crediticia de las empresas a nivel general y con mayor intensidad en las PYME.
"También se esperaría un crecimiento de la demanda en casi todas las líneas crediticias del segmento de los hogares, luego de un primer trimestre con cierto incremento en parte de las líneas de consumo", detallaron las autoridades del BCRA en su informe.
A nivel general, el saldo de crédito en pesos al sector privado acumuló un incremento de un 9,4% en términos reales entre febrero del año pasado y mismo mes del año en curso, un aumento impulsado principalmente por los documentos y, en menor medida, por las financiaciones mediante tarjetas.